El vínculo con Sergio Markarian, aunque todavía no se canceló, tiene la firmeza del agua. Un detalle del encuentro de los dirigentes de Racing y el DT uruguayo, de todos modos, mantiene su vigencia: la mutua libertad que se concedieron para ampliar la búsqueda laboral. Así, mientras Markarian aguarda definiciones desde Ecuador (junto con Edgardo Bauza y Jorge Fossati integra la lista de candidatos para asumir en la selección de ese país), las autoridades del club avanzan en los contactos con diferentes entrenadores.
Ayer hubo encuentros con un par de entrenadores: Gregorio Pérez y Claudio Vivas. Luego aguarda turno Reinaldo Merlo, cuyo nombre empezó a instalarse a medida que la incorporación de Markarian empezaba a demorarse.
Goyo forma parte de una dupla que, por ahora, no se ha puesto marcha en el país. Pérez y Gustavo Barros Schelotto habían sonado en Central cuando concluyó el ciclo de Miguel Russo, una vez que los rosarinos aseguraron su permanencia en la Promoción 2008/09. Este mismo binomio es el que llegaría en caso de que prosperen las conversaciones. Pérez, uruguayo con trayectoria en la Argentina (Gimnasia La Plata en dos ciclos, Independiente, Olimpo y Argentinos, con un 44% de eficacia en torneos locales), no ha elegido mal, pues el mellizo Gustavo estuvo en el club durante la última temporada de placer, la 2001/02, en cuyo primer semestre Racing logró el Apertura. Pérez viene de trabajar en Olimpia de Paraguay, entre marzo y julio, de donde se fue por la renuencia de los dirigentes a reforzar el plantel para la segunda parte del año.
Vivas es del agrado de Rodolfo Molina, con quien jamás había tenido contactos hasta ayer. Al ex ayudante de Marcelo Bielsa se le reconoce formación, capacidad de trabajo, información actualizada, desarrollo y supervisión en Inferiores (lo hizo en Estudiantes y fue director deportivo en el Atlas mexicano) y decisión para afrontar este momento. Hasta las opiniones recogidas tras su gestión en Argentinos, pese a una campaña que contrasta con la de Claudio Borghi, respaldan a Vivas. Y encaja en el "proyecto a largo plazo" que Molina pretende para Racing, pero se teme la respuesta de los hinchas ante un comienzo eventualmente desfavorable. Es en ese punto donde Mostaza Merlo gana en fortaleza, además de su pasado de gloria en el primer ciclo y de su firme convicción en poder mejorar la posición del equipo en la tabla (obviamente, la de promedios guarda prioridad). Merlo se impone en encuestas (50% entre más 7.000 votantes en la web de Olé y 62% entre los casi 6.000 de la de Clarín) y en la experiencia situaciones de apremio (Racing, durante el Clausura 2001, y el breve tramo desarrollado en Central en el último Clausura). Mostaza, con uniforme de bombero, espera confirmación de hora y lugar del encuentro.
Hay un punto en común entre los tres postulantes: la libertad de contratación, algo que marca diferencias con otros profesionales que también gustan pero que, ahora, cumplen tareas en otros equipos. ¿Y si se liberan en lo inmediato? Entonces ya no existiría el obstáculo establecido por la propia directiva de Racing para sostener negociaciones. Juan Ramón Carrasco y Diego Cagna, en esas condiciones, serían mirados como objetos de deseo posible.
Fuente: Diario Ole